El próximo año se cumplirá el 30 aniversario de uno de los momentos más trascendentales del deporte en España y por supuesto, un punto de inflexión inigualable, un antes y un después, en la historia de Sotogrande. El próximo calendario se alcanzarán las tres décadas desde que la Ryder Cup desembarcó en el Real Club Valderrama, en pleno corazón de la urbanización, y cambió por completo la historia de este lugar en el mapa. Sotogrande ya lo era todo, a raíz de la Ryder Cup, empezó a serlo también para todo el mundo. Un camino que hoy desembarca en uno de los destinos de golf más exclusivos del mundo y concentra en unos pocos kilómetros algunos de los mejores campos de golf de Europa.
Uno de los grandes artífices y trabajadores para que todo esto fuese posible, como persona discreta y en la sombra que es, fue James Stewart. Siempre es un lujo poder tener una conversación con él y conocer detalles sobre lo que fue el gran desafío de Jaime Ortiz-Patiño, con quién trabajó codo a codo, en una aventura que cambió la historia de Sotogrande.
El placer es aún más imponente si la conversación se tiene bajo la sombra de algún alcornoque en pleno Real Club Valderrama.
James Stewart, además, es desde hace años uno de los grandes referentes de garantía del mercado inmobiliario en Sotogrande.




