Sotogrande ha presentado su Plan de Sostenibilidad 2030, una hoja de ruta que establece nuevos objetivos medioambientales, sociales y de gobernanza para los próximos años y da continuidad a un modelo de desarrollo vinculado al entorno natural desde hace más de seis décadas.
El nuevo plan llega acompañado de un Informe de Sostenibilidad que recoge los avances alcanzados durante 2025. Entre ellos destaca una reducción aproximada del 23% en el consumo de agua respecto a 2023 y del 3% en el consumo eléctrico, además de un importante incremento de la capacidad de generación de energía renovable.

En concreto, la capacidad fotovoltaica operativa pasó de 330 kWp en 2024 a 890 kWp en 2025, lo que supone un aumento del 170%. Estos datos forman parte de una estrategia que busca avanzar hacia un modelo de gestión cada vez más medible y eficiente.
De cara a 2030, Sotogrande se ha marcado como principales objetivos reducir un 25% el consumo de agua, un 20% el consumo energético y un 50% las emisiones de carbono. El plan contempla además superar el 60% de uso de energías renovables, alcanzar una tasa de reciclaje del 65% y reducir por debajo del 10% los residuos destinados a vertedero.
La estrategia se estructura en cuatro ámbitos: gestión responsable del medio ambiente, bienestar de las personas, prosperidad económica y gobernanza responsable. Con esta hoja de ruta, Sotogrande busca trasladar su compromiso con la sostenibilidad a objetivos concretos y medibles para los próximos años.




