A través del programa “Playas Banderas Azules”, más de un centenar de estudiantes han descubierto de primera mano la importancia de cuidar nuestro entorno natural, entendiendo el impacto que los plásticos y los residuos tienen en los océanos.
La experiencia comenzó recorriendo la orilla y recogiendo los restos que el mar devuelve a la costa. Entre juegos, los jóvenes exploraron la playa, comprendiendo la importancia de lo que estaban haciendo.

Después, bajo una carpa junto al mar, los niños participaron en dinámicas de clasificación y reciclaje, descubriendo cómo cada objeto tiene un impacto en la naturaleza.
El aprendizaje continuó con talleres ambientales que acercaron la vida marina de una forma sencilla y visual, transformando conceptos complejos en algo cercano y comprensible.

Más que una actividad escolar, la jornada se convirtió en una invitación a mirar el mar con otros ojos: con respeto, con atención y con la conciencia de que su cuidado empieza con pequeñas acciones.
Una experiencia que hace que nuestros jóvenes tomen conciencia de que el mar debe ser protegido por todos nosotros.



